viernes, 2 de marzo de 2007

Con la "P"

"preocupación" = avanzadilla de jóvenes de ideología generalmente de izquierdas y antisistema que se adentran en una propiedad ajena para permitir de este modo que otro grupo de ellos en un momento posterior se haga con el dominio de la vivienda

Con la "M"

"madera noble" = dícese de la agente femenina de los cuerpos nacionales de seguridad que tiene ascendencia aristocrática

Con la "R"

"ruinoso" = dícese del animal plantígrado malencarado y malvado del cual ninguna persona se debería fiar

jueves, 1 de marzo de 2007

Mit "R"

"Randartikel" = "der Rand", demzufolge also Maskulinum Singular (auch als "männlich und Einzahl" bekannt)

Mit "R"

"Reiseführer" = nationalsozialistisch veranlagte Person, welche Touristen an ihren Ferienzielen begleitet und unter strengsten militärischen Bedingungen die Sehenswürdigkeiten des Landes zeigt

Mit "B"

"begaffen" (oder besser: "beg-Affen") = beliebte Bettlermethode mit der Benutzung von Tieren bei den Passanten mehr Mitleid zu erregen, um so mehr Geld zu verdienen

miércoles, 28 de febrero de 2007

Alarma social

No es por ser alarmista, pero nuevamente tengo que denunciar una actividad más que peligrosa que creo que pasa desapercibida para un buen número de ciudadan@s inocentes y creo que es conveniente que se sepa... Locutores de la talla de Iñaki Gabilondo, Pablo Motos (aunque con este decir que es "de talla" parece un poco de cachondeo y maldad, je, pero no me lo malinterpretéis) o Luis del Olmo diariamente ponen en peligro nuestras vidas. ¿Por qué? Muy sencillo. Trabajan en el siempre peligroso mundo de las "emisiones de radio". El radio, como tod@s sabemos, es un elemento químico radiactivo (nos ha fastidiado... si el "radio" no fuera "radiactivo" ya me diréis cual tiene que serlo... ¿el latón? Anda ya...) que se produce por la degradación del uranio y el torio (no pongáis caras de panoli... ¿acaso no lo sabíais? Pues menos mal que estoy yo aquí para culturizaros un poquito, que si no...) y como tal tiene unas consecuencias nefastas en los cuerpos humanos que se vean expuestos al entrar en contacto con él. Y a estos señores incluso les pagamos unas enormes sumas de dinero por envenenarnos a diario. ¿No os parece, como mínimo, un poco preocupante? Recapacitemos sobre ello... aunque sea por un segundo.