Mostrando entradas con la etiqueta Frases que pasarán a la posteridad.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Frases que pasarán a la posteridad.... Mostrar todas las entradas

jueves, 23 de octubre de 2008

"Cierta profesora asociada de la Facultad" dixit:

Recuerdo mis tiempos mozos en la Facultad de Derecho del campus de "Els Taronchers" en Valencia... la de risas que nos echábamos (las pocas veces que iba) en la cafetería, los aledaños y pasillos cercanos a las aulas y en las clases mismas... (ahí sí que iba con cuentagotas, lo reconozco, jaja). Pues bien, de las pocas profesoras "agraciadas" que teníamos, una de ellas impartía lecciones de Derecho Procesal Penal (conocido en aquella época como "Derecho Procesal III") y, estando yo sentado entre las primeras filas junto a mi amigo y fiel compañero Manolo, soltó la frase "Y QUE SEPÁIS QUE MAÑANA VOY A VENIR CON UNAS TRANSPARENCIAS", refiriéndose al hecho de que nos iba a traer una serie de folios para poner en el proyector de luz, evidentemente... pero uno/a no puede hacer esta clase de observaciones cuando tiene a chavales recién salidos de la pubertad sentados delante, ¿no estáis de acuerdo? Vamos, que tuvimos que contenernos la carcajada, porque ya nos la imaginábamos toda insinuante y con su ropita interior de encaje, jajaja... y es que para fantasear los chicos somos únicos, ¿eh?

viernes, 12 de septiembre de 2008

Óscar dixit:

Hoy me remonto en el tiempo a una de aquellas frasecillas pertenecientes al subgénero de "tierra, trágame". Hace ya muuuuchos años estábamos los colegas celebrando una "despedida de mili" (los más mayores de entre vosotros las recordaréis, porque esto, aunque pueda parecerlo, no era ninguna leyenda urbana, sino una verdad como un templo) y, como solía ser menester en estos casos, acabamos en las instalaciones de un club de alterne. Sí, no miréis con esa cara, que era lo normal, jeje... eso sí, nadie "consumaba", básicamente por falta de liquidez económica, porque ya te habías gastado las "500 pelas" en una triste cerveza cuando en cualquier otro sitio te salía a 150, pero ese es otro tema bien diferente. El caso es que todos trataban de picar al que se iba al servicio militar para subir a las habitaciones con alguna curranta del amor mientras se dejaban manosear por las chicas presentes... alguna palpada de teta siempre caía, ¿eh, campeones? Jaja. Bien, el caso es que uno de los chicos, virgen él (y por muchos años, jaja) para más datos, se ve que no contaba con lo "fresquitas" que eran estas jóvenes y salió despavorido por pleno centro del garito (ojo: que no estábamos solos, claro... había clientela de la "habitual" presente) gritando a pleno pulmón y con una sonrisota de oreja a oreja la mítica frase "M´HAN TOCAT ELS OUETS, M´HAN TOCAT ELS OUETS", a lo que los miembros de su peña pensamos "la madre que lo trajo... el rato que nos está haciendo pasar este tipo". Si es que hay cosas que hay que vivirlas para entenderlas en todo su esplendor, jajaja... el caso es que ha pasado a formar parte de mi memoria histórica y, como tal, merecía ser publicado aquí. O eso creo, jeje...

miércoles, 23 de enero de 2008

Lidia dixit:

En mi oficina las mesas están dispuestas en grupos de cuatro personas... con lo que a mí me ha tocado en suertes compartir mi espacio vital con Manolo, Lidia y Gudrun, es decir, mis compañer@s del departamento de facturación. Esta mañana estábamos todos en nuestro puesto de trabajo tecleando alegremente cosillas frente a la pantalla del PC cuando Lidia, en un momento dado, se ha girado hacia nuestra otra compañera y le ha soltado la siguiente perla para los amantes de los dobles sentidos: "ES QUE ES TAN PEQUEÑO QUE SIEMPRE ME CORRO CON EL DEDO". Se ha hecho un breve silencio, el justo para que Manolo y yo alzásemos nuestras cabezas, nos mirásemos una fracción de segundo y estallase una carcajada al unísono. Ellas, por supuesto, no han entendido de la misa la mitad, porque ambas han entendido que se trataba del tamaño del teclado y que mi compañera siempre le da a la tecla equivocada debido a ello, pero... vosotr@s sí sabéis el motivo de nuestra risa, ¿verdad? Si es que salta a la vista, jeje...

martes, 13 de noviembre de 2007

Fran dixit:

Esta sucedió hace relativamente poco tiempo y provocó las carcajadas de media empresa... resulta que un compañero (de nombre Fran) estaba hablando por dos líneas de teléfono a la vez, teniendo en uno de los aparatos a un cliente que necesitaba urgentemente mercancía que le estaban reempaquetando después de llegar volcada a destino (seguramente debido a un brusco frenazo del camión) mientras en el otro aparato estaba el responsable del reempaquetado de dicha mercancía. Después de una serie de dimes y diretes parecía claro que el cliente necesitaba al menos 6 palets de clementinas y que el proceso de reempaquetado iba en esos momentos por 5 palets, con lo que Fran, todo solemne y serio, dijo en su alemán "españolizado" la fantástica frase "ruf mich bitte an, wenn du 6 ("Sex" o "sechs", según la pronunciación sea mejor o peor, en este caso lo primero, je) hast", lo que debería haber significado "llámame cuando tengas preparados los seis", pero que realmente sonó a "llámame cuando estés follando/teniendo sexo". La cara del compañero de Fran, que no se había enterado de la mitad de la película, por cierto, debió ser antológica... y no me quiero imaginar la cara del cliente y del destinatario de la frasecita, je. Cosas que pasan, ya véis.

jueves, 11 de octubre de 2007

Fernando dixit:

Durante una intensa discusión entre jóvenes rockeros que hablaban del mito existente acerca de los mensajes subliminales a la hora de escuchar discos de bandas de rock y metal como Black Sabbath, Led Zeppelin o Venom al revés, un amigo planteó la posibilidad de realizar un experimento y nos trató de convencer para que pusiéramos una cinta, la rebobinásemos hasta el final y le diéramos la vuelta... tras lo que preguntó "a lo mejor así podemos escuchar algún mensaje oculto satánico". Entonces fue cuando Fernando, no sin razón, sentenció: "¡Así lo que vas a escuchar es la cara B), gilipollas!". A ver quién se lo rebatía, si tenía más razón que un santo. Pero menuda cara de atolondrado se le quedó a quien tuvo tan brillante ocurrencia, jeje.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Mariví dixit:

En una conversación que mantuve con mi querida amiga Mariví el otro día se me ocurrió comentarle que de vez en cuando hacía la barbaridad de cocinar paquetes enteros de macarrones o spaghetti de los de 500 gramos en la olla, mezclarlos con salsa de tomate, cebolla y atún y pegarme una sentada tremenda luego hasta prácticamente acabarme toda la fuente... pues bien, ella puso cara de sorprendida y exclamó: "¿500 gramos? Qué bestia... ¡¡pero si eso es casi medio kilo!!". Jeje... sí, mira, prácticamente medio kilo... a ojo de buen cubero, ¿eh?

martes, 24 de julio de 2007

Berni dixit (3):

Allá por el año 2003 o así estaba yo con unos amigos de viaje por Castilla y León y la comunidad autónoma de Asturias haciendo turismo (gran viaje aquel...) cuando, subidos a una colina (ya más bien tirando a montaña, pero vamos, para no pegarme el mocarro de que soy escalador o montañero, que más bien va a ser que no lo soy... va y me pilla Berni por banda, me pone el brazo en plan paternal por encima del hombro y me suelta con la mirada perdida en el vasto horizonte que se presentaba ante nosotros: "Algún día, hijo mio, todo esto será tuyo...". Vale que la frase no es más que una burda copia, pero el momento elegido para pronunciarla con esa solemnidad bien le valía una aparición en esta sección.

domingo, 20 de mayo de 2007

Herbert dixit:

Tras una cena de empresa nos dirigimos a una de las discotecas más pijitas de la ciudad de València aprovechando que íbamos ataviados con nuestras mejores galas... y fue entonces cuando sucedió. Dos bellas señoritas en minifalda se acercaban hacia nosotros (pero con la sana intención de pasar para ir al baño, no para hablar con nosotros... una pena, je) y en ese momento mi compañero Herb me cogió del hombro y, justo cuando las teníamos a nuestra altura y de cara hacia nosotros, pronunció bien en alto para que ellas le escucharan: "Vamos a jamarnos a estas perras...". Ni que decir tiene que no nos las "jamamos" ni de puñetera casualidad. Vaya momento de "tierra, trágame" que pasé. En fin, los excesos del alcohol en algunos es lo que tienen...

viernes, 18 de mayo de 2007

Sra.Jorge, ars magistra, dixit:

Nuestra profesora de dibujo en el colegio, en principio una señora no muy dada a los chascarrillos, los chistes y el buen humor en general, tuvo la feliz ocurrencia un día de decir, de forma prácticamente encadenada, un sinfín de frases que las calenturientas mentes de unos alumnos de secundaria, en plena edad del pavo, podían malinterpretar con una serie de matices sexuales... he aquí dos de ellas: "Si queréis pasar un buen rato, id a ver al oso" (recomendación cinematográfica para que viéramos la película "El oso", aunque no lo parezca) o "Eso sí, os rogaría que no me la casquéis muy marrón" (en este caso refiriéndose a la técnica de pintura con acuarela...). No recuerdo que me doliera tanto la barriga en clase como en estas dos horas de humor a cargo de la Sra.Jorge. Y aún no entiendo que no nos echasen de clase a un amigo y a mí, porque estuvimos 120 minutos seguidos riéndonos a carcajadas en clase... snif, qué recuerdos de infancia tan geniales. Los echo de menos. Aunque sigo siendo igual de malpensado que antaño y los dobles sentidos los sigo malinterpretando del mismo modo que en aquellos lejanos años 80, je.

jueves, 17 de mayo de 2007

George dixit:

Jojojo, esta me encanta. Recuerdo que un día un amigo me dijo como parte de una oración aquella coletilla de "valga la rebundancia" y yo le dije que esa palabra no existía, pues estaba mal dicho de este modo, con lo que él me replicó "bueno, o regundancia, como se diga", jejeje...

Charlie dixit:

En una conversación telefónica con un cliente de Alemania (concretamente de la zona de Baviera, según recuerdo), nuestro compañero de oficina le dijo en un más que correcto alemán (correcto el idioma, porque lo que es el contenido va a ser que más bien no lo era... ahora veréis): "Ja, ja... könnten Sie mir das bitte 5-mal sagen?", lo cual, traducido, viene a ser algo así como "Sí, sí... por favor, ¿me lo podría usted repetir 5 veces?", cuando realmente el número 5 se ve que tenía que ver con el número de palets de mercancía que habían rechazado o algo... el caso es que se lió y le soltó esa perlita. Yo es que me imagino al cliente todo furioso por haberle llegado fruta podrida y encima le vienen vacilando con que se lo expliquen 5 veces y no puedo evitar una malévola sonrisa, jeje...

miércoles, 16 de mayo de 2007

Mater contrariata dixit:

En una de esas clásicas conversaciones de madre-hijo que tan incómodas nos hacían sentir cuando éramos unos adolescentes (y me imagino que a nuestras madres también, je), la madre de un compañero de clase le dijo en tono amenazante y en referencia a la manía que había cogido el chico de limpiarse sus partes íntimas en sábanas e incluso cortinas esta grandiosa frase: "Mira, sabemos que te haces pajas... ¡pero al menos no vayas dejando rastrillo!". A mí lo que más me flipa de esto no es la frase en sí, que también tiene su miga, sino que nuestro compi nos lo dijeran para que le compadeciéramos o algo... ¡¡no, tio, no, lo que vamos a hacer es descojonarnos de ti en tu puñetera cara!! Si es que se lo ganó a pulso el tio guarro...

martes, 15 de mayo de 2007

Juan dixit:

Durante la disputa de un partido en el patio del DSV (Colegio Alemán de Valencia), un compañero de clase que padecía una severa bizquera disparó a puerta, pero el balón se alejó muy mucho de su objetivo pasando por lo menos a 10 metros por encima del larguero y fue entonces cuando un compañero soltó aquello de "joder, es que Marcos, donde pone el ojo, pone la bola". Lo que no sé es si lo dijo ya con maldad o si fue pura casualidad, pero está claro que, aun siendo un comentario un poco cabroncete, nos hizo reir... y mucho, que cuando eres niño estas cosas te han (aún más) gracia.

Pixi dixit (perdón, chiste fácil...); quería decir Johnny Angel dixit

Tras una acalorada discusión en plena ciudad de Viena para encontrar la dirección de nuestro youth hostel debido al mal funcionamiento de nuestro GPS, Johnny Angel (el "abuelo cebolleta", según su propia autodefinición, je), amenazó a David con las siguientes palabras: "¡Y a la próxima te vas a tragar el mapa!", lo que no produjo los efectos deseados en su interlocutor, sino una sonora carcajada del personal y el consiguiente cachondeo para el resto de nuestro European metal tour. (Agosto 2006)

Llima dixit:

Durante una conversación trascendental sobre mujeres en algún lugar de nuestro viaje europeo post-Wacken: "Porque yo he comido chochos con pelos... y no pasa nada." (Agosto 2006)

Berni dixit (2):

En el garaje de una amiga de Bera en el que nos quedábamos a dormir cuando volvíamos a las 6 de la madrugada de la verbena que se celebraba en la plaza mayor de esta localidad navarra y nos dimos cuenta de que unos señores madrileños que habían alquilado el piso de nuestra amiga para pasar unos días en la montaña habían pasado por el garaje y se habían llevado algunas pertenencias: "¿¿¿¡¡¡Pues no me han quitado la almohada!!!???" (Verano 2003)
P.D. Así dicho puede que no tenga ni puñetera gracia, pero estuvimos deshuevados durante al menos 1 hora... de hecho no fui capaz ni de cerrar la puerta del garaje con llave de la risa floja que me entró. Tendríais que haberlo vivido para entenderlo... pocas veces he visto tal cara de indignación.

Berni dixit:

A las 7 y media de la mañana, después de una intensa noche de fiesta en Sueca, mi amigo, que se quedaba a dormir la mona en mi casa, se acercó al dintel de la puerta de mi habitación y, en calzoncillos y apoyado en los goznes de la puerta, me dijo (para la coña, aclaro...) con voz sensual: "Aaay, tu cama es taaaan grande... y yo estoy taaaan solo...". (Allá por el año 2003)

Mamen dixit:

En un concierto de death metal en la sala Ritmo & Compás de Madrid cuando de repente un chico peruano o colombiano (suponemos) cayó al suelo junto a nosotros debido al intenso moshpit que se había organizado y, según tocó tierra, y como si tuviera un resorte en el culo, volvió a incorporarse para seguir su bailoteo: "Hostia, ¿pero tú has visto cómo rebotan los panchitos?"

Óscar dixit:

En una conversación en el Carrefour de Alfafar: "Joder, pues el otro día vi en el Ebay un amplificador de guitarra que me ha puesto todo Pinocho." (Febrero 2007)